Solemos pensar en la muerte como el final de la vida. Probablemente como yo, os esperáis que después de la muerte, la actividad dentro de la célula se detiene… tal vez no de golpe, pero al menos debería disminuir lentamente.

Pues, quizá estemos equivocados: las últimas evidencias del grupo de Peter Noble y Alex Pozhitkov en la Universidad de Washington (Seattle) sugieren que en dos especies (ratones y el pez cebra) ciertas áreas del ADN son todavía activas postmortem [1]. Y aún más: algunos genes se activan específicamente después de la muerte. ¿Cómo ha sido demostrada esta actividad genética? Midiendo en el interior de células de cadáveres la cantidad de ARNm – que es la etapa intermedia entre el ADN y las proteínas, los productos funcionales de los genes. Para su sorpresa, el equipo de investigadores encontró un aumento en las cantidades de ARNm de genes específicos (548 en el pez cebra y 515 en el ratón), no solo algunos minutos después de la muerte, sino incluso después de un par de días.

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Aunque este resultado no confirma la existencia de los zombis, tiene aplicaciones importantes, por ejemplo en el campo de los trasplantes. Algunos genes que se observó inesperadamente activados están relacionados con cáncer, lo que podría explicar la alta propensión de los órganos trasplantados a desarrollarlo. Otros genes que se encienden inesperadamente después de la muerte están implicados en el desarrollo embrionario, sugiriendo ciertas similitudes entre las etapas de inicio y final de la vida.

Noble y colaboradores han llamado a este conjunto de genes thanato-transcriptoma, del griego Thanatos (muerte) y transcriptoma, el conjunto de transformaciones ADN->ARNm, que es lo que realmente fue analizado.

Aunque el thanato-transcriptoma solo ha sido analizado en ratón y pez cebra, hay indicios que podría extenderse a humanos. Estudios previos muestran que varios genes, incluidos los relacionados con la contracción del miocardio y la cicatrización, se encontraban activos 12 horas después de la muerte en humanos [2].

Fuentes:

[1] Thanatotranscriptome: genes actively expressed after organismal death

Alexander E Pozhitkov, Rafik Neme, Tomislav DomazetLoso, Brian Leroux, Shivani Soni,Diethard Tautz, Peter Anthony Noble – bioRxiv 058305; doi: http://dx.doi.org/10.1101/058305

2] Studies on RNA integrity and gene expression in human myocardial tissue, pericardial fluid and blood, and its postmortem stability. Lucas González-Herreraa, Aurora Valenzuelaa, Juan A. Marchalb, José A. Lorentea, Enrique Villanuevaa. Forensic Science International, doi.org/bj63